NOTICIAS

Sostenibilidad en transporte marítimo: Eficiencia, digitalización y planificación para 2026

La adopción de combustibles alternativos, digitalización de puertos y planificación logística integral permite reducir emisiones, contener costos y mantener competitividad global.

La sostenibilidad en el transporte marítimo ya no puede concebirse únicamente como la reducción de emisiones. En el contexto peruano, y particularmente en el eje Callao–Chancay, la transición hacia modelos más sostenibles implica coordinar infraestructura portuaria, eficiencia logística, competitividad exportadora y planificación de largo plazo.

Dada la dependencia del transporte marítimo para cerca del 90 % del comercio exterior, cualquier cambio tecnológico o regulatorio incide directamente en la economía nacional. Esto obliga a actores públicos y privados a repensar estrategias de inversión, planificación y gestión de la cadena logística.

Tecnologías sostenibles y su impacto en costos

Hacia 2026, la sostenibilidad marítima en Perú requiere una aproximación integral: normativa, tecnológica y sistémica. Cinthya Morales Pastor, socia principal en Morales Consulting Group y Consultora Especialistas en Derecho Marítimo – Portuario y Multimodal, explica que la discusión tecnológica debe considerar el marco regulatorio nacional, incluyendo el cumplimiento de MARPOL, el SEIA y las competencias de la APN, OEFA y DICAPI.

En la práctica internacional, la adopción de tecnologías orientadas a eficiencia energética, optimización operativa y digitalización es creciente. Morales Pastor destaca que la transición hacia combustibles alternativos como LNG, metanol o amoníaco requiere inversiones en motores más eficientes y sistemas de reducción de emisiones.

“Estos mayores costos se trasladan a la cadena logística a través de ajustes en los fletes, que impactan a Perú”, señala.

La eficiencia energética incluye la optimización de casco, herramientas de planificación de rutas y gestión inteligente del consumo. Esto se combina con la tendencia global de “slow steaming”, que reduce emisiones, pero impacta en la frecuencia de recaladas y en la disponibilidad de espacio de carga.

Morales Pastor añade: “Si la oferta disminuye y la demanda aumenta, los fletes se disparan, afectando directamente la competitividad de los exportadores peruanos”.

Otra tecnología clave es la digitalización de puertos y terminales. La interoperabilidad de datos, la trazabilidad en tiempo real y la planificación predictiva permiten absorber mayores volúmenes de carga sin congestión.

“En el eje Chancay–Callao, la capacidad de integrar información entre terminales, operadores logísticos y autoridades será clave para evitar cuellos de botella y contener costos”, afirma.

Innovación tecnológica y decisiones estratégicas

Mayra Lorena Rodríguez Serna, Analista de Control de Costos y Licenciada en Negocios Internacionales, señala que la industria marítima ha incorporado buques dual-fuel capaces de operar con combustible convencional y alternativas como metanol, amoníaco o GNL.

“El reto de la industria marítima en la planificación es decidir qué combustible alternativo usar para los próximos años y cumplir con la reducción de emisiones al 2050, enfrentando el riesgo de que el combustible elegido no tenga suficiente infraestructura de carga en los puertos”, advierte.

Rodríguez Serna también resalta tecnologías como la propulsión asistida por viento y la conectividad eléctrica en muelle, que permiten ahorro de combustible y reducción de emisiones, aunque implican inversiones significativas.

“A futuro, las empresas optarán por ir a puertos más verdes en sus rutas marítimas con el objetivo de cumplir con las normativas internacionales de descarbonización”, concluye.

Nivel de adopción en el Perú

El nivel de adopción de tecnologías sostenibles es creciente pero desigual. En Perú puede analizarse en cinco niveles:

  • Flota internacional que arriba a los puertos
  • Infraestructura portuaria
  • Cadena logística ampliada
  • Flota nacional
  • Desarrollo de astilleros

Según Morales Pastor, los principales terminales reciben buques con estándares superiores, pero la infraestructura nacional aún no permite abastecimiento regular de combustibles alternativos.

La automatización de terminales y la programación digital de atraques han permitido reducir consumo energético. Asimismo, el diseño de nuevas infraestructuras abre oportunidades para soluciones más eficientes.

En la cadena logística ampliada, especialmente en agroexportación, se observan mejoras en cadena de frío, centros de empaque y reducción de tiempos logísticos. Morales Pastor señala: “Disminuir mermas y optimizar tránsito reduce indirectamente la huella energética por tonelada exportada”.

En cuanto a la flota nacional, iniciativas como el Proyecto de Ley N.° 8859/2024-CR buscan modernizar la marina mercante.

Rodríguez Serna complementa que la adopción tecnológica depende de los pedidos en astilleros y que el GNL se perfila como líder frente a otras alternativas.

Impacto en la estructura de costos

La sostenibilidad genera impactos multidimensionales en los costos del transporte marítimo. Incluye no solo combustible o emisiones, sino también infraestructura pública, seguridad logística e integración multimodal.

Morales Pastor explica que la transición energética encarece la operación y estos costos se trasladan a los fletes. A ello se suman factores internos como accesos viales deficientes.

“Si los puertos incrementan capacidad sin que se ejecuten obras viales, ferroviarias y de conectividad digital, se generan cuellos de botella que elevan tiempos de tránsito y costos”, subraya.

Rodríguez Serna añade: “El cambio de un combustible convencional a uno alternativo verde genera un incremento en los precios de un 25 a 50 % frente a los combustibles convencionales”.

Además, regímenes como el ETS europeo implican pagos por emisiones de CO2.

Tensiones entre sostenibilidad y competitividad

La principal tensión se produce entre cumplir metas ambientales y mantener competitividad. En sectores donde el transporte representa entre 20 % y 50 % del valor del producto, cualquier incremento de flete impacta directamente.

La reducción de velocidad disminuye emisiones, pero también reduce frecuencia y puede generar congestión.

Morales Pastor enfatiza: “Si la expansión del eje Callao–Chancay no se acompaña de accesos adecuados y conectividad multimodal eficiente, la sostenibilidad ambiental puede verse neutralizada por ineficiencias logísticas”.

Rodríguez Serna añade: “Esto obliga a seguir usando buques que ya cumplieron su vida útil, pagando impuestos altos por contaminación”.

Ajustes en la planificación empresarial

Frente a mayores exigencias ambientales, las empresas peruanas ajustan su planificación optimizando gestión de carga y trazabilidad.

Morales Pastor indica que la interoperabilidad de información permite reducir tiempos muertos y mejorar programación de embarques.

“El eje Callao–Chancay obliga a rediseñar rutas internas y evaluar distribución de volúmenes entre terminales. Hacia 2026, el ajuste empresarial peruano no estará liderado por transformación naval, sino por transformación logística y digital”, subraya.

Rodríguez Serna añade estrategias como sistemas de burbujas de aire en el casco y pooling de buques para mejorar eficiencia.

Agroexportación y logística nacional

Perú es un país carguero, dependiente del transporte marítimo. La agroexportación lidera el crecimiento, con regiones como Lambayeque, La Libertad, Piura e Ica ampliando su capacidad.

Este crecimiento exige planificación portuaria con capacidad suficiente para absorber volúmenes.

Morales Pastor enfatiza: “La agroexportación peruana ha demostrado capacidad de adaptación tecnológica y gestión eficiente. El siguiente paso es que el sistema logístico y portuario evolucione al mismo ritmo”.

Rodríguez Serna agrega: “A futuro, las empresas buscarán rutas con infraestructura de carga suficiente y tecnologías limpias”.

Sostenibilidad como oportunidad estratégica

La sostenibilidad en el transporte marítimo no es solo un desafío, sino una oportunidad para consolidar liderazgo logístico y exportador.

Morales Pastor sintetiza: “La sostenibilidad, en definitiva, no es un costo inevitable; es una oportunidad de liderazgo si se integra con visión país y planificación de largo plazo”.

Rodríguez Serna complementa: “Mantener competitividad en un entorno sostenible exige optimizar la vida útil de los buques, implementar tecnologías de eficiencia energética y seleccionar rutas estratégicas”.

Así, hacia 2026, la agenda marítima peruana estará determinada por la transición energética, la digitalización y la eficiencia logística como ejes de competitividad.

Extraído de: https://logistica360.pe/sostenibilidad-en-transporte-maritimo-eficiencia-digitalizacion-y-planificacion-para-2026/